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28 ago 2012 1 comentario Lídia Penelo

Siguiendo las huellas de Joan Miró en Mont-roig del Camp

Cada artista tiene sus fuentes de inspiración, y una de las de Joan Miró fue Mont-roig del Camp, el pueblo donde su padre había comprado una masía para pasar los veranos. El pintor pisó por primera vez Mont-roig del Camp en 1911, tenía 18 años y estaba enfermo. Sin embargo, enseguida cogió la costumbre de caminar hasta la actual Miami playa, donde hacía gimnasia cuando pocos sabían que aquellas carrerillas y estiramientos eran buenos para la salud. Pero este catalán universal también caminaba hasta el pueblo y más allá, para llegar a la ermita de la Virgen de Déu de la Roca. La montaña roja que da nombre al pueblo que cautivó a Miró, de hecho buena parte de los paisajes de la zona  están presentes en sus telas como Tierra labrada (1923-1924), La masía (1921 - 1922) o Huerto con asno (1918).

Miami Playa

El joven Miró acostumbrado al entorno urbano de Barcelona, ​​en Mont-roig descubrió la vida del campo y se encontró a gusto allí, y pasó largas temporadas. A pesar de que en las décadas de los años veinte y treinta del siglo pasado Miró se marchó a París, los tres meses de verano los pasaba en Mont-roig; el último fue el de 1976, cuando tenía 83 años. Y durante los 65 años que Miró fue un habitual de este pueblecito del Baix Camp, recibió las visitas de algunos de sus amigos como Ernest Hemingway, Alexander Calder, o Josep Lluís Sert.

Por todo ello os proponemos seguir, a pie o en bicicleta, el llamado Itinerario Mirar, Miró, Mont-roig (3MR) con el fin de que descubráis en primera persona los lugares que inspiraron las primeras creaciones del pintor. La ruta arranca de la playa de la Peixerota y se adentra hacia el interior hasta la ermita de la Virgen de la Roca, muy cerca del núcleo de Mont-roig. Uno de los puntos destacados del itinerario es la visita a la masía de la familia Miró porque permite contemplar lo que fue el taller del pintor. La extensión total del recorrido es de ocho kilómetros, está dividido en nueve tramos, señalados e ilustrados con información relativa al artista.

El itinerario termina con la visita a la ermita de la Virgen de la Roca, junto a la que está la capilla de Sant Ramon. Una pequeña y blanca edificación, situada en lo alto del conjunto de la ermita, que cuelga casi sobre el vacío sobre una gran roca en la cima de la montaña roja, e inspiró el cuadro Mont-roig, Sant Ramon, pintado en 1916.

El Centro Miró

Una vez terminado el recorrido, en el pueblo, podéis visitar el Centro Miró, ubicado en la vieja iglesia. Creado en 2004, este espacio permite disfrutar de reproducciones facsímiles de todas las obras que el pintor hizo en Mont-roig, y de varios documentales sobre el artista y su relación con el pueblo. Una de las joyas que alberga es el tapiz creado por el propio artista y por Josep Royo, además de reproducciones de los muñecos que inspiraron algunas de sus últimas obras.

El Centro Miró

Además, el centro organiza, exposiciones y actividades relacionadas con la figura del pintor. Una de las más esperadas es hace un fin de semana al año, coincidiendo con la llegada del verano, y consiste en que los vecinos del pueblo realizan reproducciones de las obras de Miró en forma de alfombras hechas con virutas de colores .

Aparte de este itinerario para conocer las raíces pictóricas de Miró, los amantes del artista, pueden continuar disfrutando de su obra en la Fundación Miró de Barcelona o siguiendo una de las rutas en bicicleta que se organizan en la capital catalana a propósito de su figura.

Comentarios

  1. Juan María Llopis dijo esto el 28 ago 2012

    Una visita altamente recomendable. Combina momentos lúdicos y culturales.

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