fotos Marc Vila
13 jun 2012 0 comentarios Lídia Penelo

La Colonia Güell, el banco de pruebas de Gaudí

La Sagrada Familia es la obra más conocida y visitada de Antoni Gaudí, pero si estáis interesados ​​en conocer más facetas de este arquitecto tocado por la genialidad podéis acercaros a Santa Coloma de Cervelló, un pueblo del Baix Llobregat ubicado a pocos kilómetros de Barcelona, ​​y visitar la Colonia Güell, un recinto textil fundado en 1890 por el empresario y mecenas Eusebi Güell.

La Colonia Güell se diferencia del resto de colonias textiles que hay en Catalunya por ser obra de Antoni Gaudí y de sus colaboradores Francesc Berenpor como fuente de energía, y porque fue de las primeras en separar la fábrica de la zona residencial. Esto quiere decir que el recinto de la colonia está concebido como un conjunto urbano de viviendas y servicios para los obreros (casas, escuela, iglesia, tienda, e incluso un ateneo), una estructura pensada para garantizar la paz social entre sus habitantes.

Paseando por las instalaciones descubriréis un impresionante despliegue de los mejores recursos arquitectónicos y decorativos del Modernismo. Pero la joya del recinto, es la iglesia, más conocida como la cripta, de la que Gaudí se ocupó personalmente.


Una obra fundamental

De hecho esta cripta, declarada patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2005, fue una obra fundamental para Gaudí porque le sirvió como banco de pruebas para desarrollar nuevas soluciones estructurales. Por ejemplo, en esta cripta utilizó columnas inclinadas, prescindió de los contrafuertes, se atrevió a utilizar materiales poco presentes en las iglesias de la época, como ladrillos deformados o piedra de basalto, y demostró que las bóvedas de paraboloide hiperbólico eran posibles.
Pero el ambicioso proyecto que preveía una iglesia de dos naves, inferior y superior, coronada por varias torres laterales y un cimborrio central de 40 metros de altura, quedó inacabado, y sólo se construyó la planta baja y el pórtico. En 1914, la familia Güell comunicó a Gaudí que no seguiría financiando las obras en curso y él abandonó el proyecto.


Sin embargo, desde su fundación la Colonia fue creciendo pero con la crisis del sector textil de 1973 la fábrica cerró, produciendo un fuerte impacto social. En los años posteriores la propiedad se fue vendiendo: la fábrica en fracciones a empresas diversas, las casas a sus habitantes y los equipamientos y terrenos del entorno a instituciones públicas. Sin embargo, en 1990 el conjunto de la Colonia Güell fue declarado Bien de Interés Cultural y se estableció la protección de los edificios más relevantes, así como de las características generales de edificación.

Para conocer la Colonia Güell podéis apuntaros a una de las muchas visitas guiadas que se hacen cada día donde además de detalles arquitectónicos os explicarán el ambiente social y creativo que se respiraba. A la entrada, en el centro de Acogida de Visitantes hay una exposición  que os trasladará a principios del siglo XX, y para terminar, podeís pasear por el pinar que rodea la iglesia .

Publicar un comentario

* Campos obligatorios.
Los comentarios de este BLOG están moderados por su autor.