Vinyes i campanar del Lloar_738x246
14 jun 2012 0 comentarios Òscar Marín

Enoturismo en el Priorat, rutas y excursión por sus viñedos

Llegué al Lloar por la mañana, dispuesto a hacer una excursión entre viñedos de la comarca del Priorat, una zona de gran tradición vinícola. La ruta desde el Lloar hasta el paraje de Damunt Roca nos regala buenos paisajes y es fácil de seguir: la oficina de turismo del Priorat ha editado un folleto y se puede descargar el trayecto para GPS. El camino sale de la plaza de la iglesia del Lloar y entronca con el antiguo camino real dela Figuera, conocido como el de la fuente de Minfami, que atraviesa los viñedos del grupo Torres. Si hacéis la ruta por la mañana, os recomiendo que os detengáis en la bodega más tarde, pues hay que aprovechar las primeras horas del día para caminar, cuando el sol aún no pega fuerte.

El itinerario que asciende suavemente por la sierra sigue antiguos caminos de herradura donde payeses y mulas pasaron durante siglos, cargados con uva de las cepas más elevadas de la zona. Los fragmentos de bosque refrescante se alternan con tramos descubiertos, a pleno sol, por ello conviene usar una gorra. Pasado el collado de les Bassetes, el sendero sube por vertientes de arenisca donde se pueden observar algunas cavidades pintorescas erosionadas por la lluvia i el viento. Pronto se hace visible uno de los elementos más curiosos de la ruta, la roca con perfil humano conocida como Nas d’en Quilma (Nariz de Quilma).

Aquí vale la pena detenerse para disfrutar de unas vistas magníficas sobre el Lloar i los viñedos del Priorat. Más arriba se encuentra una bifurcación y tomamos el camino de la derecha, el dela Figuera, hasta encontrar el GR que baja hacia el Molar i que seguimos hacia la izquierda, por el paraje de Damunt Roca. Las extensiones de viñedos y el cielo claro nos regalan aquí buenas fotografías.

La excursión continúa hasta la fuente de Minfami y pasa, girando a la izquierda, por el  Mas dela Pedregosa, donde nos orientamos gracias a los cipreses plantados hae años por el propietario de estos terrenos. Pronto se reencuentra el camino dela Figueray el regreso se hace en bajada por el mismo sendero de subida (hay que tener cuidado con ls piedras del camino). Al cabo de unos minutos se alcanza de nuevo la bodega Torres. Entrad para entender mejor la historia vinícola de esta comarca del sur de Catalunya (para hacer la visita se requiere reserva previa con dos días de antelación). La centenaria empresa Torres adquirió cien hectáreas de viñedos en el Lloar en el año 1996 y poco más tarde inauguró esta bodega diseñada por el arquitecto Miquel Espinet donde se elaboran dos vinos: Perpetual y Salmos, ambos con Denominación de Origen Priorat.

Bodegas Torres

Se pueden visitar tanto la bodega como los viñedos, donde nos explican que la dureza del suelo de pizarra y las temperaturas extremas de la comarca (muy frías en invierno, muy cálidas en verano) obliga a las cepas a dar lo mejor de si mismas. En tiempos de vendimia, entre los meses de septiembre y octubre, la uva se selecciona de forma muy cuidadosa, casi artesanal, y este fruto es el origen de dos vinos excelentes que pude probar.

El primero, Salmos, es un caldo intenso, pero de boca sedosa, que recuerda la fruta roja macerada, con aromas frescos de pacharán. Ofrece una sensación de volumen, de densidad en el paladar, con un punto de acidez que se desplaza hacia el fondo de la boca. El segundo vino que se elabora en la finca, Perpetual, tiene más cuerpo, más aroma y un color más intenso en la copa. Tiene como particularidad que se elabora con uvas de viñedos centenarios, con cepas que no producen más de 300 gramos de fruta cada año, por eso la producción de botellas de Perpetual sea más limitada y su precio, más elevado. Las notas minerales de este vino se mezclan con recuerdos de confitura de mora y de ciruela. Un gusto intenso salido de un paisaje igualmente intenso.

Publicar un comentario

* Campos obligatorios.
Los comentarios de este BLOG están moderados por su autor.